es Voces de China
N° 12 | 12.09.2021
¿Por qué la cuestión de Taiwán es esencial para la revitalización nacional de China?
Wang Yingjin
Wang Yingjin (王英津) es profesor del Departamento de Ciencias Políticas de la Escuela de Estudios Internacionales y director del Centro de Investigación sobre Relaciones entre Ambos Lados del Estrecho (de Taiwán) de la Universidad Renmin de China.
En su análisis sobre el discurso de Xi Jinping en la ceremonia del centenario del PCCH, Wang Yingjin señala que el gobierno chino va a enfocarse en resolver la cuestión de Taiwán en el futuro para lograr la reunificación de los dos lados del estrecho. A diferencia de las estrategias anteriores que priorizaron oponerse a la “independencia de Taiwán”, la actual promueve la reunificación mientras se opone a la independencia de la isla y la interferencia por parte de fuerzas externas. Según los comentarios de Xi, “la cuestión de Taiwán se originó durante un periodo de debilidad y desorden de la nación y finalizará inevitablemente con la revitalización nacional.” Wang argumenta que la reunificación completa es crucial para la revitalización de la nación china, que no se podría lograr en 2050 mientras el territorio siga bajo injerencia extranjera. Wang también afirma que el punto central de los “cambios profundos sin precedentes en un siglo” (百年变局 bǎinián biànjú) consiste en la lucha entre China y Estados Unidos por la posición estratégica que tiene la cuestión de Taiwán como núcleo. A medida que China se torna cada vez más fuerte, menos permitirá que las autoridades de Estados Unidos y Taiwán aprovechen el llamado “portaaviones insumergible” para perjudicar la soberanía, la seguridad y los intereses del desarrollo de China. De hecho, la interferencia de Estados Unidos solo hará que China esté más determinada a cumplir la misión de la reunificación nacional.
¿Por qué China está estableciendo la Bolsa de Valores de Beijing?
Li Jinhua
Li Jinhua (李金华) es investigador del Instituto de Economía Cuantitativa y Tecnológica de la Academia China de Ciencias Sociales.
El día 2 de septiembre, China anunció el establecimiento de la Bolsa de Valores de Beijing para crear un lugar principal que sirva a las pequeñas y medianas empresas (Pymes) innovadoras. El anuncio de esta noticia por parte de Xi Jinping refleja la importancia que el país está dando a ese sector. El Profesor Li denomina a las Pymes con capacidades tecnológicas nucleares “los pequeños gigantes” y predice que se convertirán en una influencia significativa en la estrategia china para ser una potencia manufacturera. Los gobiernos chinos de distintos niveles han implementado diferentes políticas para mejorar la competitividad de las Pymes innovadoras desde 2013. Por ejemplo, gracias a la construcción de centros de demostración innovadores, casi 2.000 Pymes han sido incubadas y agregadas a la “lista de pequeños gigantes” entre 2019 y 2020. Sin embargo, como las empresas privadas predominan en las Pymes innovadoras, estas empresas han tenido dificultades desde 2016, incluyendo la disminución de rentabilidad y costos más altos de financiación. El proteccionismo global y el COVID-19 han dejado particularmente a las Pymes orientadas a la exportación en una situación más difícil. Además, ubicados en la parte inferior de la cadena industrial, los pequeños gigantes están expuestos al riesgo de ser sustituidos por sus competidores. Li aconseja que los pequeños gigantes fortalezcan sus núcleos tecnológicos y se concentren en sus negocios principales, y que los gobiernos chinos les ayuden a convertirse en líderes de su campo facilitándoles colaboraciones domésticas e internacionales. Al mismo tiempo, las instituciones financieras deben crear un sistema financiero multidimensional diseñado para los pequeños gigantes. Esta es la razón detrás del establecimiento de la nueva bolsa.
El papel de la vivienda pública en alcanzar la prosperidad común
Zhao Yanjing
Zhao Yanjing (赵燕菁) es profesor de la Universidad de Xiamen y Vicepresidente de la Sociedad de Planificación Urbana de China.
En una entrevista reciente, Zhao Yanjing señala que la causa de la creciente brecha de riqueza es la diferencia en la capacidad de ganar ingresos de capital. En China, poseer una propiedad residencial o no es un factor decisivo. La vivienda sirve como un “acceso fácil a la riqueza social” ya que representa una aplastante participación de la riqueza personal, con el valor neto de las viviendas de residentes urbanos ocupando un 70% de la riqueza del hogar. Para los propietarios de vivienda, es mucho más fácil lograr un aumento de riqueza con la apreciación de propiedad que con el incremento de salarios en la distribución primaria. Por tanto, la vivienda, como un activo de capital, debe ser asequible para más personas para estrechar la brecha. Por esta razón, es urgente aumentar la oferta de vivienda pública y permitir a los beneficiarios ganar dinero con ella cuando sea necesario. En cuanto a las políticas chinas tendientes a regular la especulación inmobiliaria y restringir la financiación de las promotoras inmobiliarias, Zhao enfatiza que el mercado de bienes raíces es el motor del crecimiento económico chino. Por eso, se podrían producir consecuencias graves si se implementan políticas inadecuadas. Específicamente, si el mercado de bienes raíces de China colapsa, el país se vería en desventaja en su tensión con Estados Unidos Según Zhao, el camino correcto es adoptar un plan de doble vía en el que el gobierno y el mercado puedan jugar sus propios roles, es decir, proporcionar más viviendas públicas mientras genera políticas para estabilizar el precio de las viviendas comerciales.
Cinco medidas para que China mejore la calidad educativa y logre un acceso más equitativo a la educación
Lu Yi
Lu Yi (陆一)es investigadora asociada y vicedirectora del Instituto de Políticas de Educación Superior de la Universidad de Fudan.
La creciente industria de tutorías escolares privadas ha agudizado la desigualdad educativa y agravado la carga de los estudiantes. El gobierno chino publicó regulaciones el mes pasado para resolver este problema. Lu Yi propone cinco medidas para que China mejore la calidad e igualdad del sistema educativo. Primero, las escuelas públicas tienen que convertirse en proveedoras de educación de calidad, ofreciendo cursos de alta calidad y organizando competencias de alto nivel, que actualmente favorecen a los estudiantes de academias de tutorías privadas. Segundo, dado que los profesores son claves para garantizar la educación de calidad, los gobiernos locales deben mejorar sus condiciones laborales y salarios para despertar su entusiasmo en el trabajo. Tercero, los exámenes objetivos han de desempeñar un papel fundamental en la selección de los mejores estudiantes para que se implemente un enfoque de enseñanza basada en el nivel del estudiante teniendo en cuenta su aptitud y capacidad (因材施教yīn cái shī jiào). La autora destaca que la educación no es un asunto privado sino que está relacionado con la revitalización de la nación china. Según Lu, China tiene que estudiar el fracaso de la “educación Yutori” de Japón, que reduce las horas de clases y los contenidos de la educación primaria, lo cual conduce a la declinación de la capacidad académica. Lu recomienda que el sistema educativo de China mantenga un equilibrio entre la igualdad educativa y la selección de talentos sobresalientes.
Recordando a Mao Zedong en el 45º aniversario de su fallecimiento a través de los libros que leyó
Chen Jin
Chen Jin (陈晋) fue miembro antiguo del Instituto Central de Investigación de Historia y Literatura del PCCH, Vicepresidente de la Asociación de Investigación de Literatura Partidista de China, y Presidente de la Asociación de Investigación de Vida y Pensamiento de Mao Zedong.
El 9 de septiembre se cumplen 45 años del fallecimiento de Mao Zedong. Como el revolucionario marxista y estadista más importante de China, Mao estuvo obsesionado con los libros y leyó ampliamente. Entre las tres categorías que leyó más, la primera fue el Marxismo y Leninismo, en parte porque pensaba que el conocimiento teórico del PCCH se quedaba atrasado en comparación con las prácticas revolucionarias. La segunda categoría fue filosofía, abarcando obras de Platón y Hegel, escrituras clásicas chinas de Confucio y Mencio, y libros de Kang Youwei y Liang Qichao de la historia moderna china. Como Mao creía que la filosofía es una herramienta de pensamiento para cambiar el mundo, exigía que todos los miembros del Partido estudiaran la dialéctica (辩证法 Biàn zhèng fǎ). La tercera categoría fue historia, que incluye la historia de China y los países occidentales. El autor deduce que Mao leyó específicamente libros sobre la Revolución Francesa porque era parecida a la china en términos de complejidad, intensidad y minuciosidad. A Mao también le gustaba leer por placer. Por ejemplo, citó la novela de H.G. Wells, La estrella, en un encuentro con Edgar Snow, periodista estadounidense en 1936. Además, Mao destacó la importancia de relacionar la lectura con la resolución de problemas reales y de luchar contra la “afición a los libros” (反对本本主义 Fǎnduì běnběn zhǔyì). Entre 1920 y 1930, por ejemplo, escribió una gran cantidad de informes de investigación basados en docenas de visitas de campo a la zona rural de China, que le ayudaron a entender en profundidad las peculiaridades de la revolución china. El autor concluye que la experiencia y los enfoques de lectura de Mao pueden inspirar la construcción de un “partido de aprendizaje” marxista (学习型政党 Xuéxí xíng zhèngdǎng).

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