es Voces de China
N° 62 | 25.09.2022
Agricultores cosechan naranjas de ombligo en la villa Leigutai del municipio de Guojiaba, en el condado de Zigui – 4 de diciembre de 2020 [Xinhua/Wang Gang]
Mirando desde una lente histórica: cómo fue el exitoso camino de la modernización de China
Hán Zhèn (韩震)
Han Zhen tiene un doctorado en Filosofía. Sus investigaciones se centran principalmente en la filosofía moderna europea y estadounidense y la historia de la filosofía occidental. Fue secretario del Comité del PCCH en la Universidad de Estudios Extranjeros de Beijing. Ahora es miembro del Comité Asesor del Proyecto de Investigación y Construcción de la Teoría Marxista del Comité Central del PCCH y de la Oficina del Comité Nacional de Libros de Texto, y director del Comité Académico de la Universidad Normal de Beijing y del Instituto de Investigación de Materiales Didácticos.

Contexto:

Desde la reforma y apertura, China se transformó en el país manufacturero más grande del mundo y la segunda economía a nivel global. China erradicó la pobreza absoluta a una escala y velocidad sin precedentes, y se embarcó en un nuevo viaje de construcción de un país socialista moderno. A diferencia del ascenso de Occidente, que estuvo vinculado con el comercio marítimo y la colonización, los "milagros" del desarrollo chino son el resultado del camino que ha elegido China. Han Zhen explica el éxito de la apertura junto al camino socialista de China a través de una mirada histórica.

Puntos clave:

  • El proceso de apertura en curso. En respuesta a la expansión de Occidente en el comercio marítimo y la colonización, China implementó el Hăijìn (海禁), o prohibición del mar, durante la dinastía Ming (1368-1644), restringiendo el comercio marítimo y el asentamiento colonial en China. Este fue un punto de inflexión en la historia de China, que la llevó a retirarse del mundo, convertirse en un gran objetivo del colonialismo occidental y entrar en un período de aislamiento económico y social. Sin embargo, China ha aprendido que el desarrollo económico y social, y el conocimiento y la innovación cultural requieren comunicación y aprendizaje mutuos entre civilizaciones. Desde 1978, el país ha abierto gradualmente sus puertas, allanando el camino para la modernización de China.
  • Adherirse al socialismo en lugar de replicar los modelos coloniales occidentales. Desde que perdió la Guerra del Opio en 1840, China intentó confiar en los modelos occidentales para su desarrollo económico. Sin embargo, la agresión imperialista hizo añicos esa ilusión. La historia demostró que solo el marxismo podía ayudar a China, reconociendo la importancia de desarrollar las fuerzas productivas, al mismo tiempo que luchaba contra el feudalismo, la explotación capitalista y el imperialismo. El proyecto de modernización nacional de construir una Nueva China no sería posible sin el socialismo.
  • La reforma está en curso. Después de la Revolución China de 1949, China se basó en el modelo soviético para comenzar la construcción socialista y, con el paso del tiempo, la adaptó utilizando herramientas que respondieron más a sus condiciones propias. Una clave del éxito de China ha sido la comprensión de que ningún mecanismo es duradero y que constantemente se requieren nuevas reformas para resolver los desafíos de construir un país socialista moderno y próspero. China no debe estar restringida por regulaciones y mecanismos rígidos y obsoletos, y continuamente debe impulsar reformas para mejorar la vitalidad social.
  • Defender el principio de seguir un camino independiente. China no puede continuar teniendo éxito en la construcción socialista sin adherirse al principio de mantener un camino independiente hacia el desarrollo. Con demasiada frecuencia, la "globalización" del capitalismo se ha utilizado para justificar políticas económicas globales que subyugan a los países en desarrollo. Entendiendo esto, China ha seguido ampliando las reformas y la apertura, pero en sintonía con sus propios objetivos, ritmo y camino. El liderazgo del PCCH es la clave del éxito de China. El PCCH unió y dirigió al pueblo chino, guiando el proceso de apertura y reforma por un camino independiente y socialista. Sin el PCCH, China hubiera permanecido subordinada a un orden mundial capitalista y a la hegemonía estadounidense, o bajo el control de ciertos grupos de interés. Como consecuencia, el éxito de China ha causado pánico en Occidente, cuyo modelo de desarrollo ha mostrado muchas más deficiencias que el modelo chino.
Las reformas y la subversión ideológica de Gorbachov destruyeron una Unión Soviética económica y políticamente fortalecida
Zhāng Wénmù (张文木)
Zhang Wenmu es profesor en el Centro de Estudios Estratégicos de la Universidad de Beihang, columnista de Guancha y director ejecutivo del Centro de Investigación del Socialismo Mundial de la Academia China de Ciencias Sociales.

Contexto:

En 1956, comenzaron una serie de conflictos sobre ideología e intereses nacionales entre China y la Unión Soviética, que desafortunadamente desembocaron en una disputa militar. Los académicos chinos generalmente están de acuerdo en que a partir de la era de Khrushchev(1953-1964), la Unión Soviética se embarcó en un camino revisionista. Zhang Wenmu plantea que 1978 fue un año decisivo para el desarrollo económico de la Unión Soviética. Cuando su expansión militar finalmente empujó a China a alinearse con Estados Unidos, la Unión Soviética se vio obligada a enfrentarse tanto a China como a EE. UU., lo que estaba más allá de sus capacidades. Esto fue seguido por la "glasnot" (apertura política), la "perestroika" (reforma económica) y el "novoye myshleniye" (nuevo pensamiento) en política exterior, que traicionaron los principios del socialismo. Al final, la Unión Soviética, una superpotencia mundial, fue desmantelada "pacíficamente", sin conflicto militar.

Puntos clave:

  • El sistema socialista, complementado con políticas de planificación y abundantes recursos naturales, permitió que entre 1960 y 1978, la Unión Soviética tuviera una tasa de crecimiento del producto bruto interno (PBI) real más alta que la de Estados Unidos. El fuerte desarrollo económico permitió que el poder militar de la Unión Soviética combatiera la hegemonía estadounidense. Las reformas políticas de Gorbachev durante sus seis años en el poder (1985-1991) llevaron al debilitamiento y disolución de la URSS.
  • En 1973, Mao Zedong señaló que las ambiciones expansionistas de la Unión Soviética contradecían sus capacidades. Durante la era de Brezhnev (1964-1982), la expansión militar de la Unión Soviética condujo a un conflicto con China y la invasión de Afganistán en 1979, poniendo a la Unión Soviética bajo una excesiva presión política y económica.
  • Con Gorbachov a la cabeza, la Unión Soviética implementó las reformas del "nuevo pensamiento", propagadas y apoyadas por Occidente, aboliendo la posición gobernante del partido del proletariado, promoviendo el capitalismo y privatizando los activos estatales. Como resultado, el entorno político y el desarrollo económico de la Unión Soviética comenzaron a deteriorarse rápidamente y el nivel de vida de la gente decayó. La eventual desintegración de la Unión Soviética fue el resultado inevitable de su traición a los principios socialistas. La Unión Soviética no fue derrotada militarmente, sino que fue desmantelada desde adentro por Occidente, a través de la subversión ideológica.
  • Las reformas capitalistas del sistema político y del sistema económico soviéticos, desde Khrushchev hasta Gorbachov, afectaron negativamente la historia de la Unión Soviética y, por lo tanto, la historia del mundo. China aprendió mucho de los errores de la URSS para poder trazar un rumbo para sí misma y para el mundo en el siglo XXI.

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