es Voces de China
N° 24 | 12.12.2021
El 6 de abril de 2020, los suministros médicos de asistencia enviados por China a África para combatir el Covid-19 llegaron a Ghana. [Agencia de Noticias Xinhua]
Cómo China y África han cooperado durante las últimas dos décadas
Zhang Zhongxiang
Zhang Zhongxiang (张忠祥) es director del Centro de Estudios Africanos y profesor y supervisor doctoral de la Universidad Normal de Shanghái.
Tao Tao
Tao Tao (陶陶) es doctoranda del Centro de Estudios Africanos de la Universidad Normal de Shanghái.

Zhang Zhongxiang y Tao Tao señalan que desde el establecimiento del Foro para la Cooperación entre China y África (FOCAC por sus siglas en inglés, 中非合作论坛 zhōng fēi hézuò lùntán) en octubre de 2000, China ha apoyado a África en resolver los problemas que han restringido severamente su desarrollo económico, incluyendo la insuficiencia de infraestructura y la privación de fondos, y se ha convertido en una fuerza motriz para el desarrollo del continente. Por ejemplo, durante las últimas dos décadas, el alcance de productos africanos exportados a China con cero aranceles se ha expandido de manera paulatina. Entre 2000 y 2012, la participación del comercio entre China y África en el comercio exterior africano total aumentó del 3,82% al 16,13%. Las empresas chinas construyeron 10,000 kilómetros de carreteras, 6,000 kilómetros de ferrocarriles, 30 puertos, 20 aeropuertos y 80 centrales eléctricas en el continente en el período de 10 años (2008-2018). Además, China ha brindado ayuda a África en áreas como alivio de la deuda, capacitación de recursos humanos y envío de expertos médicos y agrícolas. El número de africanos capacitados en estos proyectos de cooperación aumentó de 7,000 a 50,000 entre 2000 y 2018, totalizando 172,000 personas. La ayuda exterior china se ofrece sin condiciones políticas (不附加任何政治条件 bù fùjiā rènhé zhèngzhì tiáojiàn) ni interferencia en los asuntos internos (不干涉别国内政 bù gānshè bié guónèi zhèng) de los países africanos. Los autores argumentan que recientemente la atención internacional en África ha crecido drásticamente, en parte gracias a la exitosa cooperación sino-africana. Sin embargo, a medida que crece la influencia de China en África, el gobierno estadounidense ha empezado a reprimir y desacreditar a China, “considerándola una amenaza para la democracia africana”, y la opinión pública de Occidente sigue estigmatizando la cooperación entre las dos partes. La pandemia del COVID-19 también ha tenido impactos en las economías africanas y en esta cooperación. En conclusión, los autores valoran las dos décadas de acumulación de experiencias que han fortalecido los beneficios mutuos y la cooperación de ganar-ganar, destacando la importancia de seguir con estas experiencias exitosas en el desarrollo futuro. Al mismo tiempo, en el escenario de grandes desafíos globales, es importante tomar un papel activo en planificar la cooperación post pandémica y construir una comunidad de destino común para China y los países africanos.

Diez preguntas para la “democracia estadounidense”
Wang Wen
Wang Wen (王文) es director ejecutivo del Instituto de Chongyang de Estudios Financieros de la Universidad Renmin de China. Es columnista de la edición inglesa de Global Times y Guancha.cn

La “Cumbre por la Democracia” convocada por los Estados Unidos el 9 y 10 de diciembre ha provocado dudas y críticas en Estados Unidos e internacionalmente. Pocos días antes de la cumbre, Wang Wen y su equipo publicaron “Diez preguntas para la democracia estadounidense” (en inglés), criticando el hecho de que la democracia del país es una democracia en la que “la minoría domina a la mayoría” y “el poder sirve al capital”. La “minoría clave” juega un papel cada vez más decisivo en las elecciones estadounidenses y el poder tiende a servir a los ricos (otra minoría), haciendo que sea cada día más difícil satisfacer la voluntad del pueblo. Los fundadores de Estados Unidos diseñaron la separación de poderes para prevenir la corrupción y el abuso, pero la política del país se ha vuelto “hiperpolarizada” y los miembros del Congreso aprovechan las lagunas del sistema de lobby y contribuciones políticas para su propio beneficio. Según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, 10,5% de los hogares y 38,3 millones de personas sufrieron de inseguridad alimentaria en 2020, y el 14,8% de los hogares con niños y 6,1 millones de niños enfrentaron el mismo problema. Para Estados Unidos, “proteger los derechos humanos” es uno de los motivos para promover la democracia en el extranjero. Sin embargo, entre 2015 y 2019, más de 38,000 muertes al año en ese país estuvieron relacionadas con la violencia con armas de fuego, con un 20% de víctimas menores de 18 años. En cuanto a las minorías étnicas, 229 negros han sido asesinados por la policía desde la muerte de George Floyd y el FBI informó un crecimiento de los delitos motivados por el odio contra personas de orígen latino e hispánico (en un 21%, 2019) y asiáticos (en un 150%, 2020). Estados Unidos exporta su sistema democrático, lo que ha causado directamente años de guerras en muchos países, incluyendo las guerras en Irak y Afganistán, donde la invasión de 20 años se cobró 241,000 vidas. Esto ha convertido a Estados Unidos en un “fabricante de refugiados”. De acuerdo con el equipo de Wang, no existe el modelo único de democracia en el mundo, y las prácticas políticas estadounidenses han convertido a su democracia en una “democracia de la minoría”, una “democracia de dinero”, una “democracia devastadora”, una “acosadora mundial” y una “violadora de la regla internacional”.

Cambiar las estrategias para casi 300 millones de “trabajadores informales” de China
Philip C. C. Huang
Philip C. C. Huang (黄宗智) es catedrático de la Escuela de Derecho de la Universidad Renmin de China y profesor de historia de la Universidad de California

Debido a la expansión de la economía de plataforma digital o la “economía gig” en los últimos años, la “economía informal” también se ha convertido en un tema candente. Introducida por los países occidentales, la “economía informal” (en inglés) incluye a los trabajadores que no tienen seguridad del empleo, reciben poca o ninguna prestación, y en muchas ocasiones no son protegidos por las leyes laborales. En la actualidad, el trabajo informal es la situación laboral más común en China. El Profesor Huang señala que una de las causas clave del crecimiento de la economía informal es la decisión estratégica del país de “hacer que ciertas personas se hagan ricas primero” (让一部分人先富起来ràngyībùfènrénxiānfùqǐlái). Durante el periodo de la economía planificada, todos los trabajadores chinos fueron protegidos por las leyes laborales socialistas que fueron formuladas inicialmente por el Partido Comunista en los años 20. Con el surgimiento de las empresas de pueblos y aldeas (乡镇企业 xiāngzhènqǐyè) en los años 80, los trabajadores migrantes masivos (农民工 nóngmíngōng) “abandonaron la tierra pero no el pueblo” (离地不离乡 lídìbùlíxiāng), convirtiéndose en “semi trabajadores y semi agricultores” (半工半耕 bàngōngbàngēng). En los años 90, muchos trabajadores migrantes fueron contratados en las ciudades, “abandonando tanto la tierra como el pueblo natal” (离地离乡 lídìlíxiāng). Después de 2010, el número total de trabajadores migrantes alcanzó casi 300 millones. Huang argumenta que la “economía informal” impulsa la atracción de China al capital extranjero, convirtiéndola en la “fábrica mundial”, y alivia la carga de coste laboral de las empresas, incluyendo las estatales. Sin embargo, también genera desigualdad entre los ricos y los pobres, e intensifica los conflictos entre la labor y la gestión. Desde 2018, China ha pasado del principio de “hacer que ciertas personas se hagan ricas primero” a la búsqueda de “los intereses fundamentales de la mayoría del pueblo” (最大多数人民的根本利益 zuìdà duōshù rénmín de gēnběn lìyì), que se afirma repetidamente en la Constitución del país, así como al concepto socialista de la “prosperidad común”. Después de erradicar la pobreza extrema el año pasado, China implementa el plan de revitalización rural para fortalecer el desarrollo rural y aumentar los ingresos de los campesinos. Algunas ciudades de tercer o cuarto nivel también han relajado las reglas de residencia (户口 hùkǒu) para los trabajadores migrantes. Huang sugiere que se siga reduciendo la brecha entre la zona urbana y la rural para allanar el camino para la integración de los trabajadores migrantes en las sociedades urbanas.

Cuestiones que deberían considerarse en la experimentación del impuesto a la propiedad en China
Zhao Yanjing
Zhao Yanjing (赵燕菁) es profesor en la Universidad de Xiamen y ex director de la Oficina Municipal de Administración de Planificación Urbana de Xiamen

El mes pasado, luego de 20 años de debate, la máxima autoridad legislativa autorizó al Consejo de Estado a lanzar un programa piloto por cinco años de impuesto a la propiedad en algunas regiones. El objetivo es reducir la distribución desigual del ingreso, orientar el consumo racional de la vivienda y el uso económico de los recursos de la tierra. Zhao Yanjing señala que este programa piloto es un avance importante desde los casos previos en Shanghai y Chongqing al permitir que muchas más ciudades experimenten con impuestos a la propiedad de acuerdo a sus condiciones locales. En este sentido, la descentralización de impuestos a la propiedad permite a los gobiernos provinciales maximizar el valor del desarrollo económico local según la dotación de recursos de diferentes áreas. Un ejemplo de problemas que surgen del sistema impositivo centralizado actual es la isla de Hainan*, donde su dotación de recursos es adecuada para el turismo. Sin embargo, dado que la fuente actual de recaudación impositiva proviene de las cadenas productivas más que del consumo, el gobierno de Hainan tuvo que desarrollar su industria química para hacer frente a su gasto público. Zhao advierte que hay varios factores que deberían ser considerados en la implementación del impuesto a la propiedad. El primero es el desajuste institucional (制度错配 zhìdù cuò pèi), es decir, que el sistema tributario no está alineado con las instituciones políticas del país. El impuesto a la propiedad, un impuesto directo pagado por lo general por dueños de propiedades, tanto de tierras como de construcciones, es la principal fuente de financiamiento para el gasto público de los países occidentales. Mientras tanto, el ingreso de los distintos niveles de gobiernos chinos depende mayoritariamente de impuestos indirectos, donde empresas y organizaciones son los principales contribuyentes, en lugar de individuos. En segundo lugar, la venta de tierras es la mayor fuente de ingresos para los gobiernos locales, que los ayuda a proveer servicios públicos e impulsar la economía. Por lo tanto, la introducción de un impuesto a la propiedad impactaría negativamente sobre la principal fuente de capital de China y amenazaría a las economías locales. Por lo tanto, Zhao sugiere crear un sistema de doble vía en el mercado inmobiliario como en Singapur, donde la vivienda pública corre de forma paralela a la vivienda comercial, lo que sería una buena manera de mitigar el riesgo vinculado a la implementación del impuesto a la propiedad.

Una perspectiva internacional sobre el Día Nacional de Conmemoración por la Masacre de Nanjing de China
Tang Zhongnan
Tang Zhongnan (汤重南) es investigador del Instituto de Historia Mundial en la Academia China de Ciencias Sociales.

El 13 de diciembre China conmemora el 84º aniversario de la Masacre de Nanjing. Hace 8 años, el gobierno designó esta fecha como el “Día Nacional de Conmemoración a las Víctimas de la Masacre de Nanjing” como legislación nacional. Según Tang Zhongnan, este día marca el duelo de más alto nivel entre el pueblo chino por las víctimas de la Masacre de Nanjing y la guerra de agresión imperialista japonesa contra China. Esta afirmación certera también refleja la firme voluntad del país de defender la victoria en la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Agresión Japonesa (中国人民抗日战争 zhōngguó rénmín kàngrì zhànzhēng), la Guerra Mundial Antifascista (世界反法西斯战争 shìjiè fǎn fàxīsī zhànzhēng), y resguardar la paz mundial. El 13 de diciembre de 1937, el ejército japonés invadió Nanjing y durante los siguientes 40 días saqueó la ciudad y mató sistemáticamente a más de 300.000 civiles y soldados que ya habían depuesto sus armas. Informes recientemente desclasificados publicados por los Archivos de Liaoning muestran que, en marzo de 1938, el ejército japonés todavía necesitaba de cinco o seis camiones junto con 200 o 300 trabajadores civiles para limpiar los cuerpos todos los días. La evidencia de la Masacre de Nanjing, una flagrante violación al derecho internacional, es abrumadora. Sin embargo, desde los años 80, las fuerzas de derecha japonesa negaron frecuentemente la historia de la agresión japonesa y la Masacre de Nanjing e incluso han adorado a los criminales de guerra de Clase A en el Memorial de Yasukuni, que fue visitado por líderes como el ex Primer Ministro Shinzo Abe. Tang señala que el establecimiento del Día Nacional de Conmemoración no sólo es un recordatorio para que el pueblo chino no olvide la humillación nacional y valore la paz, sino que también sirve como una fuerte refutación a la negación histórica de la derecha japonesa. Además, este reconocimiento ayudará a China y al mundo a establecer consensos duraderos sobre asuntos como el militarismo japonés y la Masacre de Nanjing, con el objetivo conjunto de mantener la paz en el Este de Asia y alrededor del mundo.

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