es Voces de China
N° 30 | 23.01.2022
Yang Pengpeng, trabajador de delivery, tiene el sueño de comprar un apartamento para su familia en Weifang, provincia de Shandong. En 2020, ocho millones de trabajadores de delivery (principalmente de comida) fueron empleados por las empresas de plataformas de internet basadas en aplicaciones por pedido. [Xinhua]
Rompiendo el cerco del G7 con la Nueva Ruta de la Seda
Wang Wen
Wang Wen (王文) es el director ejecutivo del Instituto Chongyang para Estudios Financieros de la Universidad Renmin de China

En la Cumbre del G7 de junio de 2021, Estados Unidos lanzó un plan global de desarrollo de infraestructura, en un intento de unir a sus aliados para competir con la Nueva Ruta de la Seda (BRI, por sus siglas en inglés) (一带一路 yīdài yīlù) liderada por China. Además de la presión que el G7 ejerce sobre China, la cooperación de alta calidad bajo la BRI necesita abordar riesgos y desafíos, como la pandemia. Más allá de esta situación, la construcción de la BRI no se ha estancado, de acuerdo a un reporte publicado por Wang Wen y su equipo de investigación. Primero, ha continuado expandiéndose, y como en julio de 2021, China firmó 206 documentos de cooperación con 140 países y 32 organizaciones internacionales, e iniciativas como la Asociación de la Nueva Ruta de la Seda en Cooperación de Vacunas contra el COVID-19 han recibido también el apoyo de las Naciones Unidas. Segundo, muchos proyectos emblemáticos fueron completados exitosamente durante la pandemia, como la apertura de la Autopista Vientiane-Boten a fines de 2020 y el Ferrocarril China-Laos a fines de 2021, que contribuyó a la conectividad y en consecuencia a la recuperación económica a lo largo de la Nueva Ruta de la Seda. En respuesta a la pandemia, el Tren Expreso China-Europa transportó 9,39 millones de piezas, o 75 toneladas, de suministros médicos, proveyendo ayuda médica esencial a los países de la BRI. Tercero, la nueva infraestructura está contribuyendo a la digitalización de los países a lo largo de la Nueva Ruta de la Seda. En mayo de 2020, China Mobile comenzó a construir 2Africa, un cable submarino de fibra óptica conectando Medio Oriente y África, en cooperación con Telecom Egipto y Telecom Sudáfrica, entre otros. A la fecha, China ha completado cuatro cables submarinos internacionales y un sistema de cable terrestre transfronterizo con 12 países vecinos, y respaldó el “Proyecto de Acceso a TV satelital para 10.000 pueblos africanos” ( 万村通 wàn cūn tōng) de Nigeria, que ayuda a pueblos africanos a conectarse con el mundo. Además, como a finales de 2020, el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB, por sus siglas en inglés), una institución financiera multilateral, expandió sus miembros a 103 países y facilitó la cooperación entre los países de la BRI. Desde el estallido de la pandemia del COVID-19, el AIIB ha establecido un fondo de emergencia con el objetivo de dar apoyo financiero para las necesidades de salud pública de los países miembro, que ha beneficiado a 19 países, incluyendo Vietnam, Georgia, Pakistán, Turquía y Kazajistán.

La socialización del capital: cambios en las prácticas de desarrollo económico de China
Philip C. C. Huang
Philip C. C. Huang (黄宗智) es profesor catedrático de la Escuela de Leyes de la Universidad Renming de China y profesor de Historia en la Universidad de California

La economía china se expandió a una tasa del 8,1% en 2021, mucho más rápido que su objetivo de más del 6% para ese año, a pesar de los desafíos de la pandemia del COVID-19. En todas partes, economistas intentan entender por qué la economía china ha sido tan resiliente. Huang Zonzhi explica, desde la perspectiva del socialismo con características chinas, como un importante factor contribuye a esta resiliencia. Afirma que, a diferencia de los países occidentales, la capitalización de la tierra ha sido el mayor recurso de acumulación del capital, liderando el crecimiento de China. El continuo crecimiento del país en los últimos 40 años se ha beneficiado de un modelo de gobernanza de tercerización-contratación, en el cual el gobierno central otorga tierras a los gobiernos locales; éstos son entonces capaces de obtener financiamiento a través de la transferencia de los derechos de uso de la tierra a desarrolladores; y luego ellos invierten su capital en infraestructura. Debido a los beneficios masivos creados en el proceso de capitalización de la tierra, la cooperación ganar-ganar entre el gobierno central y los gobiernos locales (medida por el crecimiento del PBI), y los desarrolladores (medida por las mayores ganancias) se convierte en la clave del modelo exitoso y estable. El modelo de gobernanza de tercerización-contratación, sin embargo, también llevó a los gobiernos locales a estar menos dispuestos de mejorar los servicios públicos como el bienestar social, educación, salud pública y protección ambiental. Desde 2018, China ha pasado de la búsqueda de “dejar que algunas personas se hagan ricas primero” al objetivo de la prosperidad común, una transformación más socialista. Específicamente, en 2021, China sacó a cerca de 100 millones de personas de la pobreza extrema y lanzó la campaña de revitalización rural. Ahora China está comprometida a lograr la modernización de las zonas rurales para 2050. Otro ejemplo es que el gobierno chino ha instado a las empresas estatales a transferir el 10% de su participación financiera al Fondo Nacional de Seguridad Social (NSSF, por sus siglas en inglés), dando así a todos los ciudadanos más beneficios de bienestar. El autor afirma que, comparada con Occidente, China puede hacer más en la socialización del capital en tanto el capital estatal representa una gran parte de su economía. Huang concluye que la práctica del desarrollo económico de China -la capitalización de la tierra y la socialización del capital- es un nuevo camino que tiene características chinas combinadas con métodos occidentales.

¿Por qué China frena la expansión desordenada del capital?
Jiang Yu
Jiang Yu (江宇) es investigador del Departamento de Investigación Macroeconómica del Centro de Investigación de Desarrollo del Consejo de Estado

La fuerte regulación del gobierno chino a la expansión desordenada del capital (资本无序扩张 ziīběn wú xù kuòzhāng) en 2021 ha provocado preocupaciones tanto a nivel nacional como internacional. Desde la perspectiva de desarrollar el socialismo con características chinas, Jiang Yu explica las razones de esta regulación. Argumenta que la expansión no regulada del capital conducirá gradualmente a crisis económicas, señalando que la crisis financiera internacional de 2008 es un ejemplo excelente de la expansión desregulada del capital, cuyo origen data de las reformas neoliberales dirigidas por Estados Unidos y el Reino Unido en los años 80. Desde la reforma y apertura de China, y sobre todo a partir del XVIII Congreso del PCCH, el gobierno ha desarrollado paulatinamente un enfoque que permite al capital jugar un rol positivo, pero que también limita sus efectos negativos. Es necesario que la inversión de capital apoye al liderazgo del PCCH en el desarrollo del socialismo con características chinas. Jiang Yu destaca la importancia de reconocer el hecho de que, desde la reforma y apertura, la expansión del capital sin restricciones ha emergido en algunas industrias de China, causando consecuencias negativas. Por ejemplo, la expansión no regulada de ciertas empresas financieras y de bienes raíces ha generado severos riesgos económicos en China. Algunos actos monopolísticos y abuso de los algoritmos de las plataformas de internet han perjudicado los intereses de los consumidores y suprimido la innovación de las PYMEs. Algunas compañías han influido incluso indirectamente las operaciones gubernamentales a través de sobornar a los funcionarios y establecer alianzas impropias. En el área cultural, el capital privado desregulado ha obtenido grandes beneficios formando la cultura “fandom”, que ha distorsionado los valores de algunos jóvenes, creando tensión social y debilitando la solidaridad social. La expansión no regulada del capital en los servicios públicos también ha impuesto más carga a la gente corriente en la salud, educación y vivienda. El autor cree que el gobierno chino puede jugar un papel institucional único en la gestión de la expansión irrestricta del capital privado siguiendo el liderazgo del PCCH, construyendo una relación gobierno-comercio íntima pero transparente que brinde apoyo al crecimiento económico mientras elimina la corrupción, adhiriéndose al rol dirigente del capital público, mejorando las leyes y regulaciones, etc.

Condiciones y protección laboral de los trabajadores de delivery de China
Sun Jie
Sun Jie (孙洁)es profesora de la Escuela de Seguros y Economía de la Universidad de Economía y Negocios Internacionales

Con el desarrollo vertiginoso de la economía digital, el número de trabajadores de delivery en China ha aumentado rápidamente, convirtiéndose en los nuevos trabajadores industriales de esta era digital. Sun Jie analiza la situación y los problemas actuales de los derechos laborales de los trabajadores de delivery con base en un estudio que llevó a cabo en mayo de 2021 el Comité para Asuntos Sociales y Legales de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CPPCC), el agente político consultivo más importante de China. En 2020, China tuvo 3,35 millones de trabajadores del delivery exprés tradicional y alrededor de 8 millones de repartidores (7,7 millones reparten comida) empleados por las plataformas de internet basadas en apps de delivery. La mayoría de estos trabajadores son hombres migrantes de entre 20 y 45 años que tienen un nivel educativo inferior a la escuela secundaria. En las medianas y grandes ciudades, los trabajadores de delivery ganan un promedio de 944 dólares al mes. Sin embargo, se enfrentan con múltiples problemas, como seguridad social insuficiente, falta de seguro de accidentes laborales, alta intensidad laboral y largas horas de trabajo. Sun cree que una de las causas de la falta de protección es el alto nivel de comercialización de la industria, en la que el 90% de los jugadores son empresas privadas y extranjeras. Sin necesidad de firmar contratos laborales con los trabajadores, muchas plataformas externalizan la contratación de estos empleados. Además, para aumentar la eficiencia del delivery y competir por pedidos, las plataformas utilizan algoritmos de big data estrictos para controlar a los trabajadores, lo que agrava su carga de trabajo, incrementando las violaciones de tráfico y los accidentes. Si el consumidor se queja de los repartidores o del delivery tardío, los ingresos de los trabajadores disminuyen. En los últimos años, sin embargo, el gobierno chino ha prestado gran atención al desarrollo de la industria y ha introducido una serie de regulaciones y políticas de manera metódica. Por ejemplo, el Consejo de Estado emitió una guía en 2015 para promover el desarrollo de la industria de delivery exprés. En 2018, aprobó la Regulación Provisional del Delivery Exprés. En 2020, China agregó a los “repartidores de las apps de delivery” (网约配送员wǎng yuē pèi sòng yuán) a su lista nacional de profesiones. En el pasado julio, con el objetivo de proteger los derechos e intereses de los trabajadores, el Ministerio de Recursos Humanos y Seguridad Social también emitió una guía que plantea requerimientos claros sobre los ingresos, el descanso, los seguros sociales y la seguridad laboral de los trabajadores.

Cómo el Marxismo se estableció en China
Jin Minqing
Jin Minqing (金民卿) es secretario del Comité del Partido del Instituto de Historia Moderna de la Academia China de Ciencias Sociales

Cómo el Marxismo se estableció en China es la pregunta fundamental de la Sinización del Marxismo. Jin Minqing ilustra cómo, en los primeros años tras la fundación del Partido Comunista de China, esta posibilidad se hizo realidad con la combinación del Marxismo y las condiciones chinas, tanto teórica como prácticamente. Desde una perspectiva teórica, la naturaleza práctica, universal y de desarrollo del Marxismo se puede combinar continuamente con la historia, la cultura y las características de cada nación, con la finalidad de transformar el mundo. Como señaló Mao Zedong, “La gran fuerza del Marxismo-Leninismo consiste en el hecho de que está relacionado con la práctica revolucionaria concreta de cada país.” En realidad, a principios del siglo XX, la nación china, que enfrentaba una crisis existencial, tenía una demanda urgente por una guía teórica avanzada. Tras la Guerra del Opio (1839-42, 1856-60), la invasión y el saqueo de los poderes imperialistas y el sistema feudal autocrático fueron derrumbados de la noche a la mañana por la Revolución de Xinhai de 1911, que marcó el fin del régimen monárquico de China. Sin embargo, la restauración del sistema imperial y los siguientes combates entre los caudillos militares profundizaron la situación semicolonial y semifeudal del país. Los primeros intelectuales avanzados se dieron cuenta que la sociedad china debería ser completamente transformada, pero no lo tenían muy claro en cuanto a qué camino encajaría mejor con la realidad china. La victoria de la Revolución de Octubre de Rusia en 1917 ayudó a convertir la posibilidad de la Sinización del Marxismo en realidad. Li Dazhao, Mao Zedong u otros intelectuales avanzados chinos en los primeros años se dieron cuenta que, con el liderazgo del Partido, una guía ideológica (el Marxismo), una militancia del Partido teóricamente entrenada y el apoyo de los obreros y campesinos, la Revolución de Octubre tuvo éxito y que estas condiciones eran necesarias también para una completa transformación revolucionaria china. El Movimiento del Cuatro de Mayo de 1919 sentó las bases iniciales para el desarrollo de la Sinización del Marxismo. Los intelectuales chinos comenzaron a traducir una gran cantidad de obras clásicas, divulgar las teorías marxistas, establecer grupos comunistas, publicar revistas y despertar la conciencia de clase entre los obreros. Durante este período, un grupo de teóricos representado por Li Dazhao, Chen Duxiu, Mao Zedong, Zhou Enlai y Qu Qiubai salió al frente, y el Marxismo pasó de ser una teoría social general a ser el pensamiento hegemónico. Con la fundación del PCCH en 1921, la Sinización del Marxismo fue llevada al nivel práctico. Los primeros comunistas chinos empezaron a utilizar el Marxismo para analizar y dirigir las prácticas de la revolución china, desarrollando su análisis inicial sobre la sociedad de clase, el liderazgo proletario y asuntos sobre los campesinos y la tierra, marcando el inicio del proceso de la Sinización del Marxismo.

(Voces de China continuará interpretando el contexto histórico y la lógica de desarrollo de la Sinización del Marxismo)

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